La última película sobre la vida de Steve Jobs ha pasado sin pena ni gloria por los cines y teatros americanos. Poco después de su estreno, la productora se vio obligado a reducir las salas donde se estaba proyectando de unas 2200 a poco más de 300 repartidas por todo el país. Los dos fines de semana previos al estreno de la película, la productora decidió proyectarla en...
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