El británico Jason Robertson ha estado interesado por la televisión desde que era pequeño. Ya con nueve años, allá por 1981, fue a un encuentro público de la autoridad reguladora de televisión comercial del Reino Unido, la IBA. Aquel día, el organismo había preparado una máquina que imprimía en papel térmico (el de las cajas registradoras) páginas del teletexto. La televi...
Ir a anotación original