¿De verdad alguien podría pensar que en España hubiera el más mínimo interés por una película que en nuestro país fuera bautizada como "Fugitivos del terror rojo"? Ni por los partícipes de una determinada consideración a la obra de Elia Kazan. Ni siquiera por aquellos que incluso podrían profesar una tendencia conservadora. El título tira de espaldas, como pocos ...
Ir a anotación original