Corría el año 1990 y uno de los mayores fenómenos sociales que haya jamás conocido la pequeña pantalla se estaba a punto de desatar. Como en su día habían hecho autores de la talla de Alfred Hitchcock, el cineasta de culto David Lynch (con la inestimable colaboración de Mark Frost) se colaba en los hogares … Sigue leyendo →
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