Si la memoria no me falla es la tercera vez que veo llorar a Arnold Schwarzenegger en pantalla, tras la horripilante "Batman y Robin (1997)" (con lágrimas digitales) y la mejorable "Daño Colateral (2002)", es en "Maggie" en donde veo a un Arnold frágil. El debutante Henry Hobson desvela a un Schwarzenegger vunerable, que tiene que soportar u...
Ir a anotación original