A lo largo de este verano había dos producciones españolas que tenía especiales ganas de ver. La primera suponía el nuevo trabajo tras las cámaras del responsable de la mejor película de terror hecha en nuestro país durante los últimos años, algo que sin duda fue clave en el tremendo chasco que me llevé. La otra era 'Anacleto, agente secreto', el salto a la gran pantal...
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